IUS EST ARS … boni et aequi

El derecho es arte, entendido en su  IUS EST ARSsentido más originario: es artificio, creación humana, cuya razón de ser es la coexistencia de la persona en sociedad –ubi societas, ibi ius,  nos recordaba Cicerón- de modo que éste no puede ser comprendido o interpretado al  margen de la sociedad a la que va dirigido.

El derecho civil, en este sentido es un derecho vivo, al servicio de las personas en una sociedad hoy cada vez más “europeizada” y global, transversal y transformadora gracias a las tecnologías de la información y de la comunicación (TICs).

Por otro lado, el derecho civil es el garante del pleno desarrollo de la personalidad de los individuos y su participación social en las más diversas facetas de la vida, gracias al principio de autonomía de la voluntad privada y de la libertad civil que atribuye a los particulares el poder para regular sus asuntos en ámbitos tan diversos como el personal, familiar, sucesorio y patrimonial de acuerdo con sus legítimas  aspiraciones con los necesarios límites que garantizan el interés general, la función social del derecho y el respeto al orden público.

El derecho civil es asimismo una ciencia práctica, en acción, que se caracteriza por la dialéctica entre hechos y normas y que persigue la efectividad de los derechos subjetivos de las personas. La actividad del jurista exige un conocimiento no solo de la norma y del ordenamiento jurídico sino también de los hechos; y llevar a cabo una actividad interpretativa axiológicamente orientada y fundamentada en los valores y principios fundamentales que logren la efectividad de los derechos.